Los colores fuertes, solos o mezclados entre sí, se instalan en triquinis esculturales y biquinis con pedrería y detalles metálicos. La nueva moda de baño es sofisticada y sexy, con cortes y diseños que realzan la figura femenina.

Los triquini representan la opción perfecta para acudir a fiestas de noche en lujosos yates o playas exóticas. Sus complementos directos son las sandalias de tacón, mejor con plataformas y pañuelos o echarpes que cubran los hombros.

En esta temporada predominaran los vestidos de baño que lucen cortes que evocan la elegancia y sofisticación de la década de los 40 y que cubren las formas de las caderas. Se adornan con aplicaciones de flores, lazos, frunces, aderezos brillantes, incrustaciones de “strass”, aplicaciones de vinilo y cinturones anchos.

Ahora, los biquinis y los bañadores  aumentan de tamaño.  Lejos quedan aquellos diseños reducidos a la mínima expresión. El tanga ha caído en el olvido y sale de las colecciones.

Esta temporada las colecciones de baño apuestan por la comodidad, la sofisticación y la sensualidad sobre fondos brillantes, donde tienen cabida las flores, lo motivos vegetales y las rayas.

Los tonos fuertes se mezclan y sirven para modernizar los estampados. El inmaculado blanco y el siempre elegante y favorecedor negro siguen siendo colores básicos en moda de baño.

A la hora de elegir un modelo, se debe de tener en cuenta el color de la piel. Así los colores como el amarillo, el blanco y el naranja favorecen a las morenas, mientras que tonos tan atractivos como el azul piscina y el verde claro quedan destinados exclusivamente para las rubias.